Donde las piedras ya no alcanzan
a ser mas que toneladas
aunque apenas sean granito.
Te llenas de esa horizontalidad infinita
solo que es abstracta.
Finura que descose tus lineamientos
la existencia en tus borcegos pequeños.
Ahi estas parada frente a la finitud
que termina en una raya
que marca el fin del comienzo
por que todo limite en el horizonte marca un despúes.
Ahi estas nuevamente recorriendo el cielo,
asustada por que no vez las manos
de los que te
llevaron a recojer piedras autoctonas.
Pero no temas estan ahi.
Te quisiera abrazar pero soy niña también
y estoy mirando el mar
y ahora perdiendome en las olas.
Mi mamá me esta retando,
por que me estoy yendo muy lejos de la orilla.
Pero sin saberlo queria estar mas cerca
de la espuma.
Falta para que sepa de vos,
de que estas en el desierto
lejos pero en la misma tierra.
Tus ojos niños atesoran ese momento
que repetirias como si fuera una leyenda.
El camino esta correcto, caminas y
las lomitas de ese escenario patagonico te nutren.
Te nutre para sentir que el calor es humano,
y que dichas piedras crearan el imperio
de tu ideal,
un ideal que por suerte empieza a tener calor de humano,
ya que las piedras son inmortales
pero los imperios caducan.
Dualidad necesaria para amar.
Me encanta el mar,
las olas son espumas gigantes
como un gigante carnaval.
De ese que despúes me enteraria
que te aturden.
Son grandes a mis ojos
despúes entenderia
que le di demaciada imensitud en mis pupilas
Teniendo el consuelo o no, que en la
mañana de años que vendran
le daría lo justa medida a los andariveles
que luchan con las olas.
Personita chiquita y niña,
andariega,
quemada por el sol sureño
Estas ahi? mientras
yo estoy tostada por el sol costero
enterrando caracoles
para buscarlos otra vez.
Muchos años nos separan,
pero aca concluimos
por fin.
En este punto exacto cuando tus ojos
aun niños me recordaron quien sos.
Y los quise.
a: M.J.L

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