1
El impulso perruno de Sebastiana de levantarse todas las mañanas para que el agua bien candente pudiera usarse, sin tener la necesidad su señor marido de hacerlo por si mismo, ni sus hijos, ni sus nueras, ni sus nietos, y algún perdido sin hogar.
Todo pasaba por manos de Sebastiana, o su mirada
Era dueña y sierva, en eso recidia la sonrisa en sus mañanas mirando la nada cargando el tanque de agua caliente.
La sonrisa era su espoliante natural, a escondidas, dado que la única vez que la vieron apenas esbozar una mueca parecida a la sonrisa , fue cuando contagiada por la música que sus nietos tocaban en el patio, recordó uno de los momentos mas honestos de su vida.
Rozando la tarde , los mates que no paraban de brotar de cualquier lado, necesitaban mas yerba. El nombre de Sebastiana empezaba a quebrar las paredes recién hechas, y casi mas parecía borrar la pintura.
Sin queja y sin pausa se puso firme , aprendió a no correr tanto y empezó a llevar una bolsa de plástico a todos los rincones que su nombre mismo la buscaba.
Allí estaba ella imaginando que la yerba que caía correctamente y finamente en el fondo de la bolsa de plástico, era pasto para darles a los caballos del matorral.
No tenían caballos, apenas los veía cuando por esas casualidades estaba llegando del mercado se topaba con algunos cartoneros que lo usan como transporte.
Les gustaba verlos pero siempre se quejaba del estado en el que estaban.
2
Un día acomodando las cosas de su cuarto junto a sus dos nietas y una amiga de ellas, encontró preservativos., y lo dijo tan alto que casi sin contener ningún tipo de compostura las tres que la acompañanban en el quehacer hecharon a reír. Sebastiana no se reía, eso les causo un cierto recato. Hasta que una de sus nietas recordó: cierto! para que quiere Sebastiana y su abuelo Nanto forros si la habían vaciado apenas había tenido su tercer hijo.
Sin consuelo, mas por haber ella misma destruido parte de la fachada que había en esa casa, Ella y su marido.
Ahora que sus nietas sabían que no eran mas que impostores, se burlarían y no creerían en el amor para siempre, y lo peor perderían el respeto.
Pero como las cosas pasan rápido como mismo los pensamientos, el tiempo le dio la razón, se olvidarían todos de ese pequeño infortunio,
La locura se empezó apoderar de a poco , de todo lo que parecía guardado hace mucho.
Especialmente la locura de una de sus nietas empezó a causarle tanto dolores de cabeza, que ese recuerdo en sí no la dejaba dormir de noche.
Ella se encargaba de sacarles los vidrios que escondía para cortarse, de hechar a los novios de los cuales se obsesionaba, de las ambulancias que venían para llevarla. Después sus sobrinos casi todos drogadictos,que deambulaban por ahí todo el día.
De una de sus nietas que parecía ocultar algo, sera que su amiga no es su amiga como tal.
Ya no estaba tan arreglada , ni siquiera sonreía esas mañanas de soledad llenando el tanque.
3
Las convoluciones en la casa, no paraban, ella agotada comunico lo que nadie pensaba, por eso de ahí la sorpresa de ese vació cuando:
Al escuchar el grito de la nieta cortándose , sentir las lágrimas de su hija encerrada borracha tomando whsyki por que otra vez su marido la dejo.
Sus nietos mas chicos pegándose entre si y martillando las tortugas del jardín , y uno de los mas chicos sonámbulo abriendo la puerta de calle, el hijo gritando cosas incoherentes, mientras su otra nieta pensaba en suicidarse,
y por supuesto la ausencia casi asidua de su marido,
Sebastiana no dijo nada y murió.
Antes recordó lo mas honesto que hizo.
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