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Disfrutando cada segundito que me das

Letra Rebuscada by Brenda Sofia Steizelboim is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
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viernes, 27 de agosto de 2010
Tiempo y su formas
El tiempo tiene cara de vejez
se acuesta temprano como algunos niños.
Resopla arena y cose con agujas de todos los tamaños.
Es un gran monstruo sin genitalidad.
Es el gran alud que nos sepulta.
se acuesta temprano como algunos niños.
Resopla arena y cose con agujas de todos los tamaños.
Es un gran monstruo sin genitalidad.
Es el gran alud que nos sepulta.
Te vi bailando en una rama
Estabas como de costumbre sentada en una rama,
el árbol naranja parecía un manzano. Comías peras
Sentada en una rama mordías en el aire un fruto ajeno.
Sonreías, tus ojos llenos de azúcar negra mordían el aire para no dejarlo ir
Bailabas y te sarandiabas en la rama
No contabas con la altura ni con la flojedad de tu piso.
Así que mientras caías bailabas tragándote el último pedazo de pera, estabas feliz.
Prontamente despertaste en el suelo en tierra fresca
me hablabas pero ya no te escuchaba
tus ojos azúcar negra parecían enmudecer.
el árbol naranja parecía un manzano. Comías peras
Sentada en una rama mordías en el aire un fruto ajeno.
Sonreías, tus ojos llenos de azúcar negra mordían el aire para no dejarlo ir
Bailabas y te sarandiabas en la rama
No contabas con la altura ni con la flojedad de tu piso.
Así que mientras caías bailabas tragándote el último pedazo de pera, estabas feliz.
Prontamente despertaste en el suelo en tierra fresca
me hablabas pero ya no te escuchaba
tus ojos azúcar negra parecían enmudecer.
miércoles, 25 de agosto de 2010
Monotonía de un beso
Contás antes que todos salgan a esconderse, y desprevenida
pica pica te ganan un par.
La escondida era mi juego preferido, contaba hasta 40, a veces hasta 50. Cuando el promedio no excedía los 20. Solita me sumaba números, el momento fascinante de apoyarme en la pared, donde el mundo y la cantidad no me hacían pasar por el agobio , después era un picadero, cuando terminaba la suma. Pica Pica de todas partes. Y a mi me encantaba contar de nuevo...
La misma formula no tienen el mismo sentido en otros lugares,
Por ejemplo antes me perdí de la suma de los besos, después vino un día que la misma cuenta me empezó a contar a mi , fastidio.
Odiaba la monotonía de un beso, es la peor forma de perder lo que una quería contar hasta el infinito.
pica pica te ganan un par.
La escondida era mi juego preferido, contaba hasta 40, a veces hasta 50. Cuando el promedio no excedía los 20. Solita me sumaba números, el momento fascinante de apoyarme en la pared, donde el mundo y la cantidad no me hacían pasar por el agobio , después era un picadero, cuando terminaba la suma. Pica Pica de todas partes. Y a mi me encantaba contar de nuevo...
La misma formula no tienen el mismo sentido en otros lugares,
Por ejemplo antes me perdí de la suma de los besos, después vino un día que la misma cuenta me empezó a contar a mi , fastidio.
Odiaba la monotonía de un beso, es la peor forma de perder lo que una quería contar hasta el infinito.
martes, 24 de agosto de 2010
Descuartizando el Tiempo
Las noches que pasamos en el lugar fueron incomodas, sucias sin esas sabanas gloriosas que hacían volar las patas del somiers.
Cuando amanecimos quisimos hundirnos en la Tv que no había, lo único que teníamos era un espejo de tu bisabuela y así pasaba un segundo atrás del otro, pesados como un reloj de arena.
Gotas de calor, agua contaminada, un viento que no había y al final del pasillo; nosotras fundiéndonos en lo abstracto en el futuro que siempre resultaba incompleto. Faltaban dos partes un pasado y tu mano para dibujarlo y las mías para darle los tonos.
¿Qué fue de ese lugar humedo?. Un día nos levantamos mas incomodas que de costumbre, las sabanas esta vez parecían de su color verdadero, la mugre pegada al piso y el olor a tabaco seguía con aureolas putrefacto en el ambiente, entre los roces de la persiana entraban minúsculas gotas de luz.
El espejo de tu bisabuela había desparecido,
cada vez mas translúcida ibas desapareciendo esa mañana, primero tus manos, tu torso y finalmente tu pelo. Luego vos misma no te veías en el espejo ese que odiábamos, ese que ya no estaba.
Al día siguiente con las persianas altas pude ver, amanecía sin tos, sin mucha de esa lástima propia.
Es así que descubrí que te fuiste.
Cuando amanecimos quisimos hundirnos en la Tv que no había, lo único que teníamos era un espejo de tu bisabuela y así pasaba un segundo atrás del otro, pesados como un reloj de arena.
Gotas de calor, agua contaminada, un viento que no había y al final del pasillo; nosotras fundiéndonos en lo abstracto en el futuro que siempre resultaba incompleto. Faltaban dos partes un pasado y tu mano para dibujarlo y las mías para darle los tonos.
¿Qué fue de ese lugar humedo?. Un día nos levantamos mas incomodas que de costumbre, las sabanas esta vez parecían de su color verdadero, la mugre pegada al piso y el olor a tabaco seguía con aureolas putrefacto en el ambiente, entre los roces de la persiana entraban minúsculas gotas de luz.
El espejo de tu bisabuela había desparecido,
cada vez mas translúcida ibas desapareciendo esa mañana, primero tus manos, tu torso y finalmente tu pelo. Luego vos misma no te veías en el espejo ese que odiábamos, ese que ya no estaba.
Al día siguiente con las persianas altas pude ver, amanecía sin tos, sin mucha de esa lástima propia.
Es así que descubrí que te fuiste.
Soy la sal de mis propias heridas
Soy la sal de mis propias heridas...
donde yacen los cítricos que no crecen ni se beben.
donde las ojeras no disimulan lo lejano de a ratos...
eso lejano se acerca desde algún tiempo
y me sala.
Soy la sal de mis propias heridas
lloro algún día como el de hoy
ahí esta el agua con sal
no necesito que ese roce me ahogue.
S
oy la sal de mi propias heridas
en un mar que no quiere
que esconda
bajo
sus olas
las verdaderas causas del oleaje.
.
donde yacen los cítricos que no crecen ni se beben.
donde las ojeras no disimulan lo lejano de a ratos...
eso lejano se acerca desde algún tiempo
y me sala.
Soy la sal de mis propias heridas
lloro algún día como el de hoy
ahí esta el agua con sal
no necesito que ese roce me ahogue.
S
oy la sal de mi propias heridas
en un mar que no quiere
que esconda
bajo
sus olas
las verdaderas causas del oleaje.
.
Espejo
Estoy enfrente de un espejo. Que está pegado a otro de los lados no hay escapatoria
Están ahí
?
Los fantasmas de esos que te llevan lejos.
De los que te dejan fuera de vos.
Un par de tetas...
y un espejo.
Un par de sandalias sin usar
un vino sin tomar…
Lo patetico detrás y adelante del espejo.
No puede parar esa decadencia en mis zapatillas...Que van y van…
Que viene que no.
Que el tiempo me recuerda a la desnudez
de la nada.
Ojos claros, ojos negros
Y los míos marrones ahora opacos
ella detrás de mí:
Su sombra .
Están ahí
?
Los fantasmas de esos que te llevan lejos.
De los que te dejan fuera de vos.
Un par de tetas...
y un espejo.
Un par de sandalias sin usar
un vino sin tomar…
Lo patetico detrás y adelante del espejo.
No puede parar esa decadencia en mis zapatillas...Que van y van…
Que viene que no.
Que el tiempo me recuerda a la desnudez
de la nada.
Ojos claros, ojos negros
Y los míos marrones ahora opacos
ella detrás de mí:
Su sombra .
Silvia
El cielo esta enfrente de nuestras voces
las castellanas palabras se acomodan en las cuerdas.
Los timpanos y los tempranos rayos- vibran esto, esto que esta sucediendo ahora,
cuando miro lo que miro y aseguramos todos los rincones que amanecen.
Ahí esta esbelto el infinito aquel que te guarda como una venganza.
Sigo viendo los faroles del cielo. Me empalago de ver las gotas.
Hoy en un ricon de este tiempo que ya no hay en vos , puedo recordarte y te atesoro
te guardo como el infinito donde mis brazos no alcanzan a zasciar esta tempestad. Miró que ve el cielo
eso inquieta
conoce mi estado por que brinca de agua.
Las gotas manifiestan lo que mis ojos quieren mirar: un día gris por que el infinito te atesora para siempre
y sin embargo en este tiempo ahora
estas parada sonriendo jugando con el agua.
a Silvia, Mamá
las castellanas palabras se acomodan en las cuerdas.
Los timpanos y los tempranos rayos- vibran esto, esto que esta sucediendo ahora,
cuando miro lo que miro y aseguramos todos los rincones que amanecen.
Ahí esta esbelto el infinito aquel que te guarda como una venganza.
Sigo viendo los faroles del cielo. Me empalago de ver las gotas.
Hoy en un ricon de este tiempo que ya no hay en vos , puedo recordarte y te atesoro
te guardo como el infinito donde mis brazos no alcanzan a zasciar esta tempestad. Miró que ve el cielo
eso inquieta
conoce mi estado por que brinca de agua.
Las gotas manifiestan lo que mis ojos quieren mirar: un día gris por que el infinito te atesora para siempre
y sin embargo en este tiempo ahora
estas parada sonriendo jugando con el agua.
a Silvia, Mamá
Mesura
Mesura no mesa dura
donde se apoya la cordura
Esclavismo degenerado
que persigue la purga de lo sentido
La mesura apolillada
llevando los silencios que como tiros caen una mañana que aborrecemos
Chanchufo de la nada, mesura de la purga mentirosa que nos ata
los cordones para no podernos sonar la nariz.
Mesura cuando el escupitajo ve el piso y
no la cara de la moneda que perdimos.
Ahí estamos todos
acostados mirando lo que calla lo que dice y lo que consuela.
Lo no dicho, lo que perturba la orfandad de este destino que nos acribilla
pero esta la mesura para que seamos soñadores de la plena insolencia mesurada.
Ahí
nos evade lo anónimo de la frescura
y podemos darnos por derrotados.
donde se apoya la cordura
Esclavismo degenerado
que persigue la purga de lo sentido
La mesura apolillada
llevando los silencios que como tiros caen una mañana que aborrecemos
Chanchufo de la nada, mesura de la purga mentirosa que nos ata
los cordones para no podernos sonar la nariz.
Mesura cuando el escupitajo ve el piso y
no la cara de la moneda que perdimos.
Ahí estamos todos
acostados mirando lo que calla lo que dice y lo que consuela.
Lo no dicho, lo que perturba la orfandad de este destino que nos acribilla
pero esta la mesura para que seamos soñadores de la plena insolencia mesurada.
Ahí
nos evade lo anónimo de la frescura
y podemos darnos por derrotados.
La noche que cayó la Luna
las mañanas son iguales con la luna ahi arriba..
con su tez blanca que me chorrea las venas de nacar.
puedo abrir mi desnudez a las luces estacionales
camino sin paladar para el gusto
no puedo comprenderla esta ahi la miro estatica sin pulso hace una mueca gris.
tanta obra de arte a su desnudez. y mis piesacaminando en sales con pinches (rien de cansancio.)
la luna atada el gusto gris
sonrien esos cantos mi labios cianuros
es todo mentira no hay luna ahi arriba
esta la noche sola
como yo.
con su tez blanca que me chorrea las venas de nacar.
puedo abrir mi desnudez a las luces estacionales
camino sin paladar para el gusto
no puedo comprenderla esta ahi la miro estatica sin pulso hace una mueca gris.
tanta obra de arte a su desnudez. y mis piesacaminando en sales con pinches (rien de cansancio.)
la luna atada el gusto gris
sonrien esos cantos mi labios cianuros
es todo mentira no hay luna ahi arriba
esta la noche sola
como yo.
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