Mesura no mesa dura
donde se apoya la cordura
Esclavismo degenerado
que persigue la purga de lo sentido
La mesura apolillada
llevando los silencios que como tiros caen una mañana que aborrecemos
Chanchufo de la nada, mesura de la purga mentirosa que nos ata
los cordones para no podernos sonar la nariz.
Mesura cuando el escupitajo ve el piso y
no la cara de la moneda que perdimos.
Ahí estamos todos
acostados mirando lo que calla lo que dice y lo que consuela.
Lo no dicho, lo que perturba la orfandad de este destino que nos acribilla
pero esta la mesura para que seamos soñadores de la plena insolencia mesurada.
Ahí
nos evade lo anónimo de la frescura
y podemos darnos por derrotados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario