Pusiláminamente escarbando en papeles sin tiempo
se encontró el ronquido persiguiendo a las horas.
Nunca encontraba alguna donde exsplayarse,
las horas temerosas no querían
la pesades de un ronquido
augerado y ventolado con papeles de otros tiempos
Eso duerme, como las palabras que no dicen nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario